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El coste de escribir era el control de calidad
Rubén S.Durante décadas, lo caro que resultaba producir software fue lo que mantuvo el software revisable. Los agentes han eliminado ese límite en todos los artefactos a la vez, incluidos los que inventamos para controlar a los anteriores.
Agent harness, o todo lo que no es el modelo
Rubén S.En seis meses, "harness" ha pasado de jerga interna a la palabra que ordena el sector. Detrás del rebrand hay un dato difícil de ignorar: el entorno que rodea al modelo explica más varianza en el resultado que el modelo mismo.
OpenAI Presence no lanza un producto, monta una consultora sin becarios
Rubén S.OpenAI ha presentado un servicio sin página de precios, con ingenieros propios e integradores elegidos a dedo. Anthropic ha montado algo casi idéntico por otra puerta. La pregunta ya no es si los laboratorios van a competir con las consultoras, sino cuáles de ellas sobrevivirán a que lo hagan.
GPT-Live no vende solo una voz mejor, vende un enrutador que nadie puede tocar
Rubén S.GPT-Live por fin escucha como una persona; lástima que decida como una empresa. La voz mejoró de verdad, pero el enrutador que reparte el trabajo entre un modelo barato y otro caro, sin control para los desarrolladores.
La letra pequeña del nuevo tokenizer de Sonnet 5
Rubén S.Un clásico que nunca muere: rebajar el precio y encarecer la unidad que se cobra. Sonnet 5 lo aplica con un tokenizer nuevo, mientras casi iguala a Opus.
La deuda técnica ahora también se paga en tokens
Rubén S.La documentación desactualizada que siempre confundía a los becarios, ahora también lo hace con los agentes, pero cobrando más. Cuando el contexto tiene precio, la claridad deja de ser solo una virtud técnica y pasa a ser una forma de ahorro.
La factura de los agentes de IA deja de ser una tarifa plana
Rubén S.La nube era infinita hasta que alguien miró la cuenta: la industria de la IA deja atrás la era de los subsidios y entra en la del taxímetro de tokens. El avance hacia modelos de pago por uso expone el coste real de la inteligencia artificial y reabre preguntas incómodas sobre sostenibilidad, dependencia y productividad.